En una tarde de sol
de la muerte, fué la presa,
¡ pobre pajarita azul
sólo quería volar!
Una cárcel de color
fué el nido de la avecilla,
sin delito cometido
vivió sin la libertad.
Y al creer que ya era libre
quiso conocer el cielo,
pero sus alas de presa
no la dejaron volar...
Marinés
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Esta es una colaboración, para con el Blog, invito a otros poetas, a acompañarnos. Gracias. MIBM
ResponderEliminarUn profundo y bello poema.
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