martes, 14 de septiembre de 2010

Aférrate a mi mano

Si triste la mirada hoy te atormenta,
aférrate a mi mano con firmeza,
sabrás que a tu dolor estoy atenta
si sientes en mi abrazo la tibieza.

Allí, donde agudizan los dolores,
calmante yo seré con tal premura,
cual néctar que liban picaflores,
sosegar tu corazón es mi ventura.

Aférrate a mi mano y mira el cielo,
si no encuentras las respuestas merecidas,
intenta acompañarme en este vuelo,
de caricias que apacigûen tus heridas.

Si en tu pecho habita la aflicción,
aférrate a mi mano sin más prisas,
quiero ser de tu alma contención,
y el refugio del alivio que precisas.

Marta