Al mirar el horizonte
tu mirada se trasluce
más allá del océano,
cruzando los mares
en un navío imaginario.
Los pesares de Hércules
con los cantares de las sirenas,
florecen sus manantiales
con estrellas marinas.
Luciérnagas de mar
con collares de perlas
coronas de algas.
Sonrientes te llaman las sirenas,
en un castillo de caracolas
muestran sus belleza.
Tan mortales son su miradas
como sus cantares de muerte
te llaman.
¡ Oh ! de aquél, que escuche su cantar
¡ Oh ! de aquél, que vea su morada de muerte.
Fdo. Charlee
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Ese canto de sirenas, enloqueció a hércules, pero te inspiró en este bello escrito. Teo
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